14/05/2010

Entender


No intentes entender al mundo si él no te entiende a ti. Para dejar de encontrar lo que no estás buscando, sencillamente, vive…

12/05/2010

Hazme...

Deja de pensar cómo llamar mi atención y hazme tocar las estrellas de una vez...

24/04/2010

X

Ven. Acércate. Respírame. Quiero entrar en tu cuerpo y sentir el calor que desprende tu alma. Buscarme a mí mismo en una parte de tí y volver a perderme en tu cuerpo después. Invadir tu mente con mis ganas, quemar mi piel con tu lengua, abrazarte y luego abrasarte con mi mirada, que es más tuya que mía porque sólo te mira a tí.

Sentir tu aliento bajando por mi cuello al ritmo que baja mi cremallera es algo que me estremece hasta un punto que desconocía, algo que me avisa y me ataca al mismo tiempo, algo que, aunque mi mente no entiende ni concibe, sé que no podrá olvidar.
Escuchar mi corazón latir al ritmo que se desabrochan tus botones es mojarme en el aire, secarme en el mar, rozar el éxtasis, lo tabú, lo infinito; algo irreal, contradictorio, de lo que soy adicto... Y tú lo sabes.

Este viaje al que nos hemos invitado tiene retorno a la realidad, pero no importa. Cuando volvamos al lugar del que partimos también volveremos a empezar.

Ven. Acércate. Respírame.

19/04/2010

Como un fantasma


"El amor es como un fantasma, todo el mundo habla de él pero son pocos los que lo han visto..."

Anónimo

18/02/2010

Gentes

"Un cúmulo de gentes de orígenes distintos, de tribus enemigas, una colmena de olores y lenguas y músicas diferentes, noches de amor y noches de sexo y noches de muerte y noches de alcohol y noches de llanto y noches de cuchillos, infinidad de sueños rotos y una multitud de esperanzas, almas fracasadas y almas resignadas y almas coléricas y almas deshechas y almas poderosas, un enjambre de gentes si arraigo, sin razones para quedarse ni para regresar, dueños de nada, sombras perdidas en un camino que debía conducirlas al paraíso y casi siempre las llevó al infierno".


Contra el viento
Ángeles Caso

30/01/2010

Trenes a ninguna parte

Deja de mirar los que ya partieron...


Olvida toda esa incertidumbre que te lleva a ninguna parte, te trae a donde nunca fuiste y te devuelve de donde nunca te has movido.

Si las respuestas a las cuestiones sobre esa persona no las encuentras en tí, ¿por qué no le preguntas a ella misma?.

Dile lo que quieres, lo que deseas, lo que esperas, lo que añoras, lo que sueñas y luego... Acepta las respuestas. Sonríe sean cuales sean las palabras que escuches. Piensa que, en el peor de los casos, sólo habrás vivido una experiencia que te servirá mañana. Y esto es señal de que estás vivo, de que sientes. Lamenta a los muertos, a esos que ya no son capaces de sentir. Y no hablo solamente de aquellos que están bajo tierra.

Deja de buscar trenes que no van a ninguna parte. El tuyo está ahí delante. Que no te importe el destino, que lo importante es el trayecto. Corre, se va... Y es probable que no vuelva.

08/01/2010

Lo que fue


Tu consciente ignorancia de lo que sucede contigo y conmigo me sigue trayendo a la mente el amargo y frío recuerdo de lo que no pudo ser, del suave sufrimiento que se me clavó en mis sentimientos por el imposible en que te convertiste y por lo débil que volviste mis inocentes actos que solo buscaban eso que ahora me sigues reclamando, como si alguna vez te hubiera pertenecido, como si alguna vez hubiera sido tuyo, como si alguna vez lo hubieras querido y aceptado.
Y si a mis manos hoy le duelen no tocarte, es más por la eterna confusión que les producías que por lo dulce que debió ser tu tacto.

Olvídalo. No tienes ni idea de lo que es y, mucho menos, de lo que fue. Te empeñaste en destruirlo sin apenas conocerlo y, consciente o no, me destruías a mí con él. Y hoy ves pasar la vida y te das cuenta de que lo que tú creías real solo fue una sombra, un reflejo, una ensoñación, un telón que se cerró dejando paso al final en una sala vacía, donde nadie miraba, sólo tú. Y hoy te das cuenta de quién te dijo la verdad y quien te la vendió pagando con tu propio dolor.

Recuérdalo si quieres, pero no me lo reclames más porque toda la energía, la fuerza, las ganas y el ímpetu necesarios para que pudiera ser se quedaron en todos los intentos que nunca fueron. Tal vez algún día lo vuelvas a encontrar, pero no creo que esté ya en mí. Búscalo y, cuando eso suceda, recuerda también los errores que no has de volver a cometer.


El amor es un regalo con fecha de caducidad. Quienes lo toman a su debido tiempo pueden llegar a conservarlo toda la vida. Los desgraciados que siempre llegan tarde, pueden perjudicarse si lo toman.